El estrés no solo afecta el estado de ánimo. Con el tiempo puede manifestarse también en los dientes, a través de un hábito involuntario que muchas personas no saben que tienen: el bruxismo.
Esta condición, caracterizada por apretar o rechinar los dientes sin darse cuenta, suele estar vinculada a la ansiedad, las preocupaciones laborales y la tensión emocional acumulada. Un estudio publicado en 2025 en el Journal of Dentistry encontró una asociación directa entre el bruxismo y factores psicológicos como el estrés y la ansiedad.
«Es común que los pacientes lleguen a consulta con desgaste dental, tensión mandibular o incluso fracturas de piezas sin saber que detrás puede existir un componente emocional importante«, explica la Dra. Kristel Santa Cruz, especialista en implantología digital avanzada y rehabilitación de casos complejos. La experta señala que en los últimos años ha observado un incremento en este tipo de casos, especialmente en pacientes sometidos a alta presión laboral o personal.
Cinco señales que no deberías ignorar
1. Dolor o tensión en la mandíbula La rigidez al despertar, la fatiga muscular o la incomodidad al abrir y cerrar la boca pueden estar relacionadas con el hábito de apretar los dientes durante el sueño. Suele ocurrir en personas que atraviesan periodos de alta exigencia laboral o emocional.
2. Dolores de cabeza recurrentes La sobrecarga constante de los músculos faciales y mandibulares puede desencadenar molestias frecuentes, especialmente en las primeras horas del día. En muchos casos se confunden con migrañas o problemas de otra naturaleza.
3. Mayor sensibilidad dental El deterioro progresivo del esmalte dental favorece una respuesta más intensa frente a cambios de temperatura. Tomar café caliente o comer helado puede generar una molestia repentina que antes no existía.
4. Desgaste o pequeñas fracturas en los dientes La aparición de bordes irregulares, fisuras o alteraciones en la forma natural de las piezas puede evidenciar una presión excesiva ejercida de forma continua. Esta condición es más frecuente en personas que rechinan los dientes sin darse cuenta.
5. Chasquidos o molestias al masticar La tensión prolongada sobre la articulación temporomandibular puede generar sonidos al mover la mandíbula, además de incomodidad al comer o hablar. Si no se atiende a tiempo puede afectar la movilidad normal de la articulación.
¿Qué hacer si identificas estas señales?
La Dra. Santa Cruz advierte que cuando no se detecta a tiempo, el bruxismo puede generar daños irreversibles. «El desgaste continuo puede comprometer la estructura dental, afectar la mordida e incluso aumentar el riesgo de pérdida de piezas dentales en los casos más severos», señala.
Además de visitar al odontólogo dos veces al año, la especialista recomienda adoptar hábitos para reducir los niveles de estrés, descansar las horas adecuadas y buscar apoyo profesional cuando la ansiedad o tensión emocional se vuelven persistentes.
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